
Según un estudio de la Universidad de Harvard, los americanos sin seguro de salud tienen 20 veces más posibilidades de donar un órgano que de recibirlo. Los investigadores encontraron que casi el 17% de los donantes de órganos en 2003 carecían de seguro de salud en el momento de la hospitalización. Por el contrario, menos del 1% de los receptores de órganos estaban en una situación similar. Los hallazgos sobre donantes, publicados en el último número de la revista Internacional Journal of Health Services, fueron descritos como “nuevos y conmovedores” por los investigadores.
Según los autores, “El sistema de salud Americano niega una atención adecuada a muchos de los que carecen de seguro médico durante su vida. Aún así, llegado el momento de la muerte, a menudo hacen un último regalo”. Un número similar (44,2%) de los receptores de trasplantes estaban cubiertos ya por seguros privados o por Medicare. Medicaid cubría otro 9%, mientras que sólo un 2% lo tenía por otros medios. Entre los donantes de órganos, sin embargo, la cobertura del seguro era mucho menos extensa. Mientras que casi el 45 % tenía seguro privado, sólo el 14,6% tenía Medicare y un 2,6% Medicaid. Una quinta parte de la lista de donantes tenían su seguro por “otro”, lo que indicaría que sus facturas eran pagadas por organizaciones facilitadoras de órganos.
“Si careces de recursos económicos para conseguir un trasplante, bien a través de un seguro o de otra forma, pocos centros te considerarán como candidato”, refleja Andrew Herring, médico residente en Medicina de Urgencias en el Highland Hospital de Oakland, California.
Esto es cierto a pesar de protocolos especiales, incluidas las directrices aprobadas por el Congreso, destinadas a mejorar la equidad en el trasplante de órganos, decía Herring
"El hecho de que muchos donantes de órganos no estaban asegurados pone de manifiesto la falta de equidad en el sistema de salud en EE.UU” dice Steffie Woolhandler, profesor asociado de medicina en la Universidad de Harvard, y coautor del estudio, en un comunicado de prensa emitido por el editor de la revista. "La única manera de superar este problema es adoptar un programa de seguro de salud nacional con un único pagador, que garantice una completa atención a todos, sin excepción".
Según los autores, “El sistema de salud Americano niega una atención adecuada a muchos de los que carecen de seguro médico durante su vida. Aún así, llegado el momento de la muerte, a menudo hacen un último regalo”. Un número similar (44,2%) de los receptores de trasplantes estaban cubiertos ya por seguros privados o por Medicare. Medicaid cubría otro 9%, mientras que sólo un 2% lo tenía por otros medios. Entre los donantes de órganos, sin embargo, la cobertura del seguro era mucho menos extensa. Mientras que casi el 45 % tenía seguro privado, sólo el 14,6% tenía Medicare y un 2,6% Medicaid. Una quinta parte de la lista de donantes tenían su seguro por “otro”, lo que indicaría que sus facturas eran pagadas por organizaciones facilitadoras de órganos.
“Si careces de recursos económicos para conseguir un trasplante, bien a través de un seguro o de otra forma, pocos centros te considerarán como candidato”, refleja Andrew Herring, médico residente en Medicina de Urgencias en el Highland Hospital de Oakland, California.
Esto es cierto a pesar de protocolos especiales, incluidas las directrices aprobadas por el Congreso, destinadas a mejorar la equidad en el trasplante de órganos, decía Herring
"El hecho de que muchos donantes de órganos no estaban asegurados pone de manifiesto la falta de equidad en el sistema de salud en EE.UU” dice Steffie Woolhandler, profesor asociado de medicina en la Universidad de Harvard, y coautor del estudio, en un comunicado de prensa emitido por el editor de la revista. "La única manera de superar este problema es adoptar un programa de seguro de salud nacional con un único pagador, que garantice una completa atención a todos, sin excepción".